AmiChile fortalece perfiles laborales para responder a los actuales desafíos de la mitilicultura
La iniciativa contempla el trabajo conjunto en siete perfiles laborales, algunos de ellos creados hace 15 años, con el objetivo de actualizarlos a las actuales necesidades de la industria y contribuir a una mayor certificación y seguridad de los trabajadores.
En terreno y directamente desde los centros de cultivos se está desarrollando parte del trabajo impulsado por la Asociación gremial de Mitilicultores de Chile (AmiChile) junto a ChileValora para la actualización de siete perfiles laborales vinculados a la industria.
En este contexto, se realizó una visita al centro de cultivos de la empresa Sudmaris, ubicado en el sector de Rilán, instancia que permitió conocer directamente las labores que desempeñan los trabajadores y recoger información desde la experiencia de quienes desarrollan estas funciones diariamente.
La actividad estuvo enfocada particularmente en uno de los siete perfiles que actualmente se encuentran en proceso de actualización, precisamente en el del perfil de Operario de centro de cultivos y engorda de choritos considerado estratégico para la industria debido a su relación con las nuevas exigencias normativas y así poder robustecerlo, en torno a ampliar los conocimientos para la operación de motores fuera de borda y seguridad en el mar.
Karina Ojeda, Asistente Territorial de AmiChile, explicó que este trabajo busca que los perfiles respondan efectivamente a la realidad actual de la actividad productiva. “Fuimos a realizar un trabajo específicamente para un perfil que está dentro de los siete perfiles que estamos trabajando junto con ChileValora. Este perfil es estratégico porque queremos trabajarlo en conjunto con algunas normativas que nos están exigiendo para el tema de navegación”, señaló la profesional.
El proceso comenzó en noviembre de 2025, a partir de una serie de reuniones entre AmiChile, ChileValora, organismos vinculados al sistema, empresas y sindicatos de trabajadores. El objetivo es revisar y actualizar perfiles que, en algunos casos, fueron creados hace más de una década y que requieren adecuarse a las nuevas condiciones y necesidades de la industria.
“Hay perfiles que fueron creados el año 2011. Por lo tanto, hoy, 15 años más tarde, los seguimos fortaleciendo. Ese es el trabajo que vamos a estar realizando durante dos años”, explicó Karina Ojeda.
Conocer el trabajo directamente en los centros de cultivo
Desde Sudmaris valoraron positivamente que el proceso de actualización considere visitas a terreno, ya que permite complementar el trabajo técnico con la experiencia de quienes conocen directamente las funciones asociadas a cada perfil.
Dolly Barrientos, encargada del área de Responsabilidad Social Empresarial de Sudmaris, destacó que estas instancias permiten obtener información concreta sobre las labores que se realizan diariamente.
“Me parece una buena instancia ya que nos permite que conozcan directamente lo que se realiza en terreno por cada uno de los perfiles y, de esa forma, también vamos conversando con los jefes a cargo de cada área, que son quienes más conocen in situ lo que realiza cada uno de los perfiles. Entonces, eso nos permite sacar algo real y concreto”, señaló la profesional.
La representante de la empresa también valoró el impacto que podría tener la certificación de competencias en los trabajadores, especialmente para quienes cuentan con experiencia y capacidades adquiridas en la práctica, pero enfrentan restricciones derivadas de requisitos formales de estudios.
“Muchas veces dentro de los centros las personas tienen las capacidades para realizar ciertas actividades, pero debido a la limitante de que no cumplen con los estudios requeridos, no pueden acceder, por ejemplo, a matrícula”, explicó Barrientos.
En este sentido, sostuvo que avanzar en la certificación permitiría reconocer formalmente esas competencias y, eventualmente, facilitar el desarrollo de determinadas funciones bajo un marco regulatorio claro.
“También permitiría que los trabajadores se autovaloren y tengan esta certificación que les permitiría acceder a mayor seguridad, tanto para ellos como para la empresa”, afirmó la encargada de Responsabilidad Social de Sudmaris.
El proceso de actualización de los siete perfiles representa así una oportunidad para conectar las competencias laborales existentes en la mitilicultura con las actuales exigencias normativas y productivas, fortaleciendo el reconocimiento de los trabajadores y contribuyendo a una industria más segura y profesionalizada.